Ciudad1
Próximos a la celebración de la Nochebuena, Ciudad1 te cuenta acerca de la ciudad de Jerusalén, donde esta celebración se vive de forma única. Miles de turistas y peregrinos la visitan para conmemorar el nacimiento de Jesús con misas y procesiones
La capital de Israel y sede del gobierno, es la ciudad más grande del país y está reconocida por las tres grandes religiones monoteístas, el judaísmo, cristianismo e islamismo, es un verdadero mosaico de comunidades nacionales, religiosas y étnicas.
Una ciudad que atesora el pasado de forma única, con lugares históricos cuidadosamente preservados y restaurados. Sin embargo, también se extiende su parte moderna con grandes edificios, suburbios en permanente expansión, zonas y centros comerciales, parques industriales de alta tecnología y bellos paisajes que deleitan al viajero.
Para el pueblo judío, la ciudad es santa en sí. Jerusalen es el centro mismo de la existencia espiritual y es un símbolo de su tierra natal y de la continuidad judía. Durante casi 3.000 años, desde los tiempos del rey David y la construcción del primer Templo a cargo de su hijo Salomón, Jerusalén fue el foco de las plegarias y la devoción judía.
Para los cristianos, Jerusalén es la ciudad de los Santos Lugares asociados con los hechos de la vida y ministerio de Jesús y con la historia de la temprana iglesia apostólica. Es el lugar donde consideran que Jesucristo pasó sus últimos días. Un símbolo de peregrinaje, plegaria y devoción.
En la tradición musulmana, el Monte del Templo es identificado como "el santuario más alejado" desde el cual el profeta Mahoma, acompañado por el ángel Gabriel, llevó a cabo la travesía nocturna hacia el Trono de Dios.
La Ley de los Santos Lugares garantiza el libre acceso a los lugares sagrados para los miembros de los diferentes cultos.
La soberanía judía en la ciudad llega a su término en el año 135, con la represión de la segunda rebelión que éstos llevan a cabo contra Roma. Durante todos esos siglos Jerusalén estuvo bajo el dominio de potencias extranjeras. Desde 1948 hasta 1967, Jerusalén fue una ciudad dividida: Israel controlaba la parte occidental de Jerusalén, y Jordania controlaba la zona oriental, incluida la ciudad antigua.
En 1967 Israel conquistó la parte oriental durante la guerra de los Seis Días. Desde entonces toda Jerusalén se halla bajo el control de la administración israelí.
La ciudad antigua se divide en cuatro sectores: el armenio, el cristiano, el judío y el musulmán. Sus murallas son restos de las construidas por los turcos en el siglo XVI.
El sector cristiano, al noroeste, contiene la Puerta Nueva. En el Sudoeste comparte la Puerta de Jaffa con el sector armenio y la Puerta de Damasco con el sector musulmán, al Norte.
El sector musulmán está en la parte nororiental de la ciudad antigua y allí se alzan la Puerta de Herodes, la Puerta de San Esteban y la Puerta Dorada. Al este de esta última se encuentran el Monte de los Olivos y los Jardines de Getsemaní.
El principal sector judío, que ocupa la parte suroriental de la ciudad, contiene la Puerta de Sión y la tumba del rey David.
Dos lugares imperdibles en la ciudad vieja son, la Vía Dolorosa y el Santo Sepulcro, sitios que los peregrinos de todo el mundo visitan cada año.
Jesús fue condenado a muerte en Jerusalén y ejecutado fuera de los muros de la ciudad, en una elevación llamada Gólgota o Monte Calvario. Él mismo debió cargar el instrumento de su ejecución, una cruz de madera, desde el lugar en que fue juzgado hasta el sitio en el que se le daría muerte.
El recorrido que tanto turistas como fieles realizan (estos últimos a veces en procesión y otras veces de rodillas) hacia el Monte Calvario, llamado Camino del Calvario o Vía Dolorosa, se inicia en la Puerta de los Leones, en la muralla de Jerusalén, y llega, luego de atravesar la ciudad antigua en dirección este-oeste, hasta el Templo del Santo Sepulcro, edificado sobre los lugares en que Jesús fue crucificado y sepultado.
La Basílica del Santo Sepulcro, se encuentra entre las construcciones de la Antigua Ciudad de Jerusalén. Rodeado por mercados y negocios de recuerdos, fue originalmente restaurada por el emperador Constantino y fue destruida por los persas en el año 614 y poco tiempo después fue reconstruida parcialmente.
En el año 1010 fue destruida por el Califa Hakim de Egipto y reconstruida en 1048 por el emperador bizantino Constantino Monómaco. En 1144 los cruzados reconstruyeron toda la iglesia, la colocaron bajo un solo techo e hicieron muchas alteraciones y adiciones. Durante los siglos siguientes la iglesia no fue reparada.
En la década del 60, como parte de la restauración propuesta de la Iglesia del Santo Sepulcro, se llevó a cabo un estudio, incluyendo excavaciones debajo de los cimientos de la iglesia actual, que en gran medida sigue el plan de la iglesia cruzada. El tiempo y la historia han dejado sus cicatrices, no obstante ha conseguido preservar su significado incomparable.
La ciudad nueva, que comenzó a desarrollarse a partir del siglo XIX y se extiende por las colinas circundantes con suburbios y jardines poblados que llegan hasta el desierto. Lugares de interés en este sector son el museo arqueológico, la universidad hebrea de Jerusalén (1918) y los edificios de la Knesset (Parlamento) israelí.
Jerusalén es una ciudad llena de fuerza y encanto. Su tradición religiosa le dio un renombre internacional, sin embargo no queda sólo en eso, ya que además ofrece a los turistas variedades artísticas como festivales de cine, conciertos y una amplia gama de actividades para el viajero.