Ciudad1
Luego de tantas expectativas, el film de Juan José Campanella recibió el Oscar a mejor película extranjera. Luego de 25 años, Argentina vuelve a ganar un premio de la Academia.
El orgullo colectivo es un momento que, lamentablemente, suele ser poco frecuente. Tal vez entrenándonos para lo que puede suceder en Sudáfrica este año en el rubro de los deportes, los argentinos nos sentimos orgullosos de nosotros mismos ante el mundo, ya que, después de tantas ilusiones y expectativas, finalmente, "El secreto de sus ojos", se alzó con el Oscar a la Mejor Película de habla no inglesa en los Premios de la Academia de 2010, derrotando a la peruana "La teta asustada", la israelí "Ajami", la francesa "Un profeta" y la alemana "La cinta blanca".
Un emocionado (y apresurado) Juan José Campanella dijo unas breves palabras en inglés al recibir la estatuilla de manos de Pedro Almodovar y Quentin Tarantino, acompañado de sus productores, su mujer y Guillermo Francella, único miembro del elenco que se hizo presente en la premiación.
Campanella bromeó comentando que agradecía a la Academia no considerar el Na'avi una lengua extranjera (idioma que hablan los personajes de Avatar, la película más nominada, aunque no más premiada) y finalizó su discurso (esta vez en español) diciendo "¡Vamos argentina! Y un abrazo a los hermanos chilenos" solidarizándose por el terrible terremoto que sacudió al vecino país.
Es la segunda vez que una película argentina gana un premio Óscar, siendo la primera "La historia oficial", película de 1985 dirigida por Luis Puenzo y protagonizada por Norma Aleandro.
Campanella ya había estado nominado al Oscar por su film "El hijo de la novia", también protagonizado por Ricardo Darín. Esta noche tuvo, o tuvimos, la revancha.