Ciudad1
Una tribu urbana joven, cuyo estandarte es la tristeza, la melancolía y el pesimismo. Suelen provocar más risas que miedo. Pero logran asustar cuando se cortan el cuerpo para expresar su dolor. ¿Angustia existencialista o pose adolescente?
"La juventud, aún cuando nadie la combata, halla en sí misma su propio enemigo". Palabras de William Shakespeare, eternizadas desde esa obra de arte llamada Hamlet.
Y es notable como la juventud cambia de aspecto pero no de espíritu. La frase que abre esta nota fue escrita hace cuatrocientos años, y sin embargo, conserva su vigencia intacta en plena segunda década del siglo XXI.
Esto es fácilmente comprobable al interiorizarse con la tribu Emo. Jóvenes de estrafalaria apariencia con una supuesta tristeza y apatía hacia la vida en general, cuya única motivación para seguir respirando parece ser peinarse el flequillo encima de un ojo.
Como la imagen lo es todo, empecemos por un vistazo a como lucen estos Emo: ropa negra, por supuesto, al igual que los Darks (tribu ya tratada en esta sección) para simbolizar la angustia y negatividad, aunque matizada con accesorios de color fluo, como bandanas, muñequeras y colgantes, tal vez para diferenciarse un poco de los Góticos. Tener rulos es un obstáculo si se quiere ser emo, dado que todos (tanto chicas como chicos) usan el pelo lacio con un flequillo largo que les tapa la mitad del rostro. El look se completa con piercings, tatuajes y maquillaje unisex.
A primera vista, parecen una versión afeminada de los darks o unos floggers de Ciudad Gótica, pero los Emos tienen explicaciones para su vestimenta. El flequillo sobre un ojo representa su deseo de no ver la realidad circundante, su rechazo al mundo, su incapacidad de observar la vida que tanto sufrimiento les causa. La ropa negra simboliza las tinieblas de la angustia en las que se sienten aprisionados, mientras que los accesorios fluos con caricaturas de calaveras son una reivindicación de la infancia y un deseo de volver a ella, como una época en la que todo iba mejor.
¿Y de dónde viene tanto sufrimiento? Los motivos no son muy originales, a decir verdad: padres que no los entienden, compañeros que los marginan o rechazan, una sociedad que les disgusta, inseguridades y miedos personales... lo esperable de un adolescente. Al hablar un poco con ellos e intentar comprender su filosofía, salta a la vista que simplemente son jóvenes normales con una tendencia a exagerar el costado infortunado de sus vidas. Si limitáramos, como hacían los griegos, a representar la existencia con dos máscaras, los emos serían, sin dudarlo, la de la tragedia. Porque, al fin y al cabo, su dolor y sufrimiento no es más que una pose, por lo menos en la mayoría de los casos.
La banda sonora para estas vidas "bajoneadas" es la música de grupos que han diluido el punk, el rock y el pop en una sola corriente musical. Ejemplos de músicos emo son My Chemical Romance, 30 Seconds To Mars, Good Charlotte, Evanescence y Paramore, entre otros. Todas con letras pseudo existencialistas, pasteurizadas para oídos adolescentes.
La apariencia emo evoca más al ridículo que al temor. No obstante, existe una práctica entre los miembros de esta tribu que pone los pelos de punta a los ajenos: cortarse. Según ellos, para exteriorizar su dolor interno, se cortan los brazos o el pecho y se desangran un rato, como jugando al suicidio. Algunas parejas emo utilizan esta tradición a modo de alianza, como símbolo de unión amorosa, haciéndose un corte similar en la misma región del cuerpo. Algo bastante peligroso en tiempos donde el HIV sigue su curso tan fuerte como siempre.
Esta tribu urbana no es de temer. Al igual que los darks, su abulia y apatía, su melancólica forma de ser, los hace incapaces de caer en hábitos delictivos o violentos. En definitiva, los Emo no le hacen daño a nadie... salvo a sí mismos.