Ciudad1
El diputado del Pro, Fernando de Andreis, se refirió a los festejos por los 200 años de la Patria, con unas palabras alusivas.
Entre las diferentes repercusiones que tuvo el Bicentenario Nacional, me parece importante destacar un aspecto que no quisiera que fuera pasado por alto: durante los festejos no hubo banderas políticas. En esos días todos los argentinos olvidamos las distancias que nos separan diariamente y estuvimos unidos por un mismo motivo: festejar los 200 años del nacimiento de nuestra patria.
Creo que quienes participamos de la política institucional tenemos que reflexionar sobre este mensaje y entender que la gente nos está pidiendo que, como dirigentes, busquemos el modo de superar nuestras diferencias y trabajemos conjuntamente, más allá de las distintas creencias personales, en el desarrollo de un proyecto de país a largo plazo que priorice la resolución de problemas estructurales, como la desigualdad y la pobreza, entre otros.
Quizás si logramos canalizar productivamente las diferencias, logremos reconciliar a la clase política tanto con la sociedad como consigo misma y, lentamente, podamos ir implementando medidas integradoras que trasciendan las diferentes gestiones y se prolonguen a lo largo del tiempo.
Este es un buen momento para que empecemos a trabajar con vistas al Tricentenario Nacional y movidos por la certeza de que es posible alcanzar un modelo de país más justo, equitativo e inclusivo. Para eso, sería bueno que empecemos por respetar la idea de que vivir en democracia supone, indefectiblemente, la pluralidad ideológica y la convivencia entre los diversos puntos de vista y, sobre todo, que un proyecto de país no se logra imponiendo las ideas de unos pocos sino creando condiciones que ayuden a contemplar los requerimientos de todos.