Ciudad1
Aparte de haber metido a Macri en un lío tremendo, ahora apareció Mónica a batir que Ciro James la invitó a "un lugar más cómodo y tranquilo".
Así, de la nada, un petiso llamado Ciro James se convirtió en el hombre clave para desestabilizar un gobierno, al punto que el jefe del mismo, futuro candidato a presidente, está en serio riesgo de enfrentar un juicio político.
La historia ya es conocida por todos los porteños. Junto con este espía de cotillón fueron inculpados el que fuera jefe de la Policía Metropolitana, Jorge "Fino" Palacios, los ministros Guillermo Montenegro y Mariano Narodowsky y nada menos que el jefe de Gobierno, Mauricio Macri.
Pero si creían que por estar entre rejas el señor James iba a dejar de ser noticia, estaban muy equivocados. Ahora resulta que una tal Mónica González, secretaria judicial de Misiones, también imputada en la causa de las escuchas ilegales, ha denunciado que las conversaciones telefónicas que mantuvo con James se debieron a que el espía la acosaba sexualmente.
Cuesta creer que una mujer mantuviera una serie de conversaciones con un acosador sexual, a menos que la idea se le haya ocurrido al mismo guionista de aquel inolvidable film con Michael Douglas y Demi More. Sin embargo, un escrito presentado por su abogado, Arturo Goldstraj, ante el juez federal Norberto Oyarbide, reclama un careo con el James Bond tercermundista, por este presunto asedio indecente.
"Se ha dicho, que el hombre hace todo lo que hace con el único fin de enamorar mujeres" solían repetir escritores como Dolina y Schopenauer. Parece ser que las acciones que emprendió este Ciro para tal fin fueron extravagantes y riesgosas. Ciudad1 imagina la siguiente plática:
- Dale, Moni, salgamos a tomar algo
- No, Ciro. A mí me gustan los hombres audaces, como Roger Moore en El Santo o James Bond
- Pssss... ¿no sabías que yo soy espía?
- Jajaja... ¿vos espía?
- ¡Más bien que soy espía! Laburo para varios poderosos
- ¡Qué vas a ser espia!
- ¿Querés ver? Me encargaron espiar a un cazafortunas y a un marido infiel.
- Sí, claro, Ciro... te creo y todo. Mirá, si me traes casettes con tus actividades de espionaje, vamos a donde vos quieras.
Este desafío fue lo peor que podría haber hecho González, porque el pequeño James se lo tomó en serio y se inclinó hacia el lado del espionaje gubernamental. Y tanto se inclinó, que terminó cayéndose.
Es claro que James podría haber usado los métodos de otros tocayos suyos para lograr sus fines románticos, como Ciro Pertussi, Andrés Ciro o Ciro Fogliatta, quienes se dedicaron a la música sólo para tener groupies, o Ciro I de Anshan, que le bastó con ser el rey del imperio Persa para obtener todas las esclavas que quisiera.
Pero no, a Ciro James se le dio por espiar para lograr levantarse a la minita que le gustaba.
Ahora te preguntamos, petiso ¿taaaaan buena estaba la flaca?
C1/C.A.